Nuestro cerebro tiende a jugarnos malas pasadas, y lo que nosotros llamamos sentido común, no lo es tanto.
la paradoja de los cuatro hijos
Supongamos que un matrimonio tiene cuatro hijos. ¿Cual es la probabilidad de que dos de ellos sean niñas y dos niños?
Asumiendo que la mitad de los nacimientos son de varones y la mitad de mujeres, el sentido común nos impulsa a creer que en un caso como este la familia tendrá dos hijos y dos hijas. Pero puede demostrarse matemáticamente que tal cosa es bastante improbable.¡Bienvenidos a la paradoja de los cuatro hijos! [seguir leyendo …]

























