Si alguna vez tuviera que visitar, o incluso realizar algún tipo de vacaciones forzosas, tengo claro que destino pediría.
Esta es la prisión dela Isla Verde en Bastoy situada en la isla del mismo nombre, en Noruega. Es una de las primeras “cárceles verdes” del continente, y uno de los destinos con mas demanda, jejjee.
La prisión produce su propia electricidad, con la ayuda de un panel solar instalado por los reclusos, también dispone de huertos para el cultivo ecológico y granjas donde cuidan de vacas, cerdos, ovejas y gallinas. La otra fuente de alimentación al encontrarse en una isla, evidentemente es la pesca. Las instalaciones son de primer orden, y cuentan sin demasiados excesos con todo lo necesario para ofrecer el confort que requieren sus huéspedes, En cuanto a las actividades, a parte de las propias al aire libre de la zona, cuenta con pistas de baloncesto y voleibol. Quizá una de las joyas a simple vista, sea su comedor, sin quitarle el reconocimiento que merecen la sala de lecturas y el centro de comunicaciones.
La admisión a este centro es muy selectiva, de hecho solo admiten delincuentes poco peligrosos y respetuosos con la línea del lugar, pues no existen ni muros ni alambradas que impidan la fuga. !!!quien lo haría, por dios¡¡¡


















