El término compubasura o basura electrónica se refiere a los restos de ordenadores obsoletos, teléfonos móviles y otros aparatos electrónicos.

"Anualmente Europa produce casi diez millones de toneladas de basura electrónica y si toda esta cantidad se llevara a una ciudad como Barcelona, daría para cubrir la ciudad entera cada año con un metro de desechos"

Incluso las computadoras tienen sus propios cementerios donde serán reciclados y reutilizados. Y cada día el número de computadoras no dejan de aumentar. Los residuos que reciclan los consumidores no siempre acaban tratados adecuadamente. Así lo señalan instituciones como la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA), dependiente de la Unión Europea (UE), y ONGs como Greenpeace.

computer_cemeteries_14

Una investigación de Greenpeace y los medios de comunicación Sky News y The Independent. Sus responsables depositaron un televisor con un localizador por satélite en las instalaciones municipales de reciclaje de Hampshire, Reino Unido. De esta manera, siguieron por Internet su recorrido en el que, después de hacer escala en varios lugares, acabó en Nigeria. Los impulsores de este estudio aseguran que se trata de uno de los cientos de vertederos de los países en desarrollo que acogen los 9,6 millones de toneladas de RAEE que salen cada año de la UE, y explican que este traslado resulta más económico que reciclar conforme a la ley.

computer_cemeteries_09

Sus responsables revelan el aumento en los últimos años del traslado ilegal de residuos, incluidos peligrosos, a países en desarrollo con escasas o nulas medidas sanitarias o de control de la contaminación. Los elevados costes del tratamiento de los residuos y la falta de control llevan a empresas e instituciones responsables de su reciclado final a cometer este fraude que afecta a la salud y el medio ambiente de millones de personas en todo el mundo.

computer_cemeteries_12

  En vez de ser reciclados o desmantelados sin impacto ambiental, como marca la legislación europea, los responsables de la AEMA explican que este tipo de RAEE suelen acabar desmontados en África y Asia con “escasas o nulas medidas de protección personal o de control de la contaminación”. En concreto, señalan que “muchas veces” se queman al aire libre para recuperar sus componentes y sus metales, emitiendo generalmente partículas de cenizas volantes cargadas de metales pesados y otros materiales tóxicos para la salud humana, el suelo y las aguas superficiales.

computer_cemeteries_16

GD Star Rating
loading...
Related Posts with Thumbnails